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lunes, 14 de junio de 2021

Taxista fue abandonado por su familia y ahora es habitante de calle


Edinson Antonio Redondo Arteaga es uno más de esos  adultos mayores en Montería que han quedado abandonados por sus hijos, la familia y el mismo Estado.


Por cosas del destino fue a dar al municipio de Orito, departamento del Putumayo. Allá se instaló con su mujer y tres hijos (Hoy ya mayores). Un amigo de Planeta Rica le aconsejó que montara un negocio de rifas y así hizo Edinson. Le iba bien al punto de que pudo comprar una motocicleta. 


El 25 de diciembre de 1998 fue en la mañana al mercado con su mujer a comprar la comida cuando de pronto apareció un sujeto en estado de embriaguez en otra moto que lo chocó de frente. 


Llevó la peor parte

Edinson llevó la peor parte pues tuvo dos fracturas en la cabeza y el cacho de la moto del borracho se le incrustó en la frente. 


Lo internaron en grave estado en una UCI en el Hospital de San Juan de Pasto, Nariño. Allí permaneció varios meses y luego le dieron de alta y se lo entregaron a su mujer quien se lo llevó para la casa. En el 2000 se regresó con su familia para Montería. 


“Me puse a manejar un taxi, pero con el paso de los días me di cuenta que había un problema grave: se me olvidaban las cosas. Me pedían una carrera para La Granja y llevaba al pasajero para La Castellana. Un usuario me pedía que lo llevara para Mocarí y terminaba en La Ribera. Tuve que entregar el carro”, relató con los ojos brillantes Edinson. 


El “barro se puso duro” y el veterano taxista se fue con los suyos para Plato, Magdalena, a la casa de una hermana de su esposa. 


Edinson duerme en el suelo, en un sucio colchón en una llantería frente  al desaparecido prostíbulo El Platanal. 


Allí lo encontró el líder comunal del barrio Seis de Marzo, Alexánder Fajardo Rivero, quien contactó al Meridiano de Córdoba y ha mostrado su preocupación por la situación del adulto mayor. 


El hambre duele

Redondo le pidió a las autoridades que “me ayuden para ganarme la comida y para mis medicamentos. A esta hora (8:00 de la noche) solo tengo en el estómago el poquito de almuerzo y me duele la barriga (se la toca como si con eso pudiera alejar el hambre). 


Este medio conoció que tanto el dueño de la llantería como los vendedores de frituras que se ubican en ese espacio donde duerme Edinson deben desocupar ya que en ese terreno van a construir un supermercado de cadenas.


Tendrá que ‘mudarse’ 

Con esta noticia, Edinson Redondo  Arteaga, el hombre que un día tuvo su propio negocio y vivía con lo necesario con su mujer y tres hijos, tendrá que buscar otro lugar de la calle donde pernoctar mientras recibe ayuda. Este hombre, que representa mucha más edad que la que tiene, aclaró que nunca ha consumido drogas estupefacientes.


“Como el muerto empieza a oler a los 3 días” me  regresé solo a Montería y “no tuve más opción que irme a vivir a la calle”.