Apuñalaron al director de la Sijin durante las manifestaciones - La costeña 107.0 Montería | Tucostena.com

Breaking

LEER NOTICIAS NUEVAS

👇ENLACE PATROCINADO👇

sábado, 1 de mayo de 2021

Apuñalaron al director de la Sijin durante las manifestaciones



La noche de este 30 abril murió el Comandante de la Sijin de Soacha, capitán Jesús Alberto Solano Beltrán, quien fue atacado con arma blanca por vándalos que estaban protagonizado disturbios y robos en la localidad el pasado 28 de abril.

 

El Alcalde Soacha exige que este crimen no quede impune y se logre la captura y judialización de los individuos que cometieron el asesinato.


El capitán Jesús Alberto Solano tenía 34 años, era oriundo del municipio de Ubalá, Cundinamarca. En enero 2007 decidió ingresar a la Escuela de Cadetes de la Policía General Francisco de Paula Santander, donde fue carabinero por más de 10 años.


En la noche del miércoles 28 de abril, las tensiones entre la Policía y los manifestantes crecían conforme pasaba el tiempo y los vándalos hacían de las suyas destruyendo y saqueando todo lo que estuviera a su paso.


En medio de los actos de violencia, el capitán Solano se percató de que un grupo de delincuentes intentaba robar un cajero automático de Bancolombia en la Autopista Sur con calle 22, por lo que se enfrentó a ellos para detenerlos. En medio del encuentro, Solano recibió cinco puñaladas de los sujetos que arremetieron contra su vida.


Durante el ataque y luchando contra la muerte, el oficial fue despojado de su arma de dotación, el carné policial y el radio de comunicaciones, pero el momento más difícil fue cuando notaron que el policía tría chaleco antibalas.


Inmediatamente reaccionaron alegando que era un infiltrado. “Es un infiltrado, infiltrado, tiene un chaleco y es Policía. Lo van a dejar morir sus propios socios”, gritaban en medio de los desmanes y los restos de rocas.


Agonizando en el suelo, Solano tuvo que vivir más humillaciones, pues algunos de los manifestantes que cruzaban le gritaban a su paso “infiltrado” y toda suerte de insultos.


En medio de las tensiones, sus compañeros y algunos miembros de la comunidad corrieron a auxiliar al capitán que se desangraba en el suelo y fue trasladado a un parqueadero de la zona mientras los delincuentes destruían todo a su paso.