Tercer caso de pérdida de visión, por covid-19 en el mundo; fue en Colombia - La costeña 107.0 Montería | Tucostena.com

Breaking

LEER NOTICIAS NUEVAS

LAS NOTICIAS MÁS CALIENTES

sábado, 24 de abril de 2021

Tercer caso de pérdida de visión, por covid-19 en el mundo; fue en Colombia


Los estragos del covid-19 no dejan de sorprender. Se conoció la historia de Alexander Pérez, un conductor de servicio público en Bogotá que se contagió del virus, sin embargo, una vez superó la enfermedad, ha padecido las devastadoras consecuencias en su salud, particularmente en sus ojos, pues perdió la visión.


Cuando Alexander creyó haber superado el contagio estaba lejos de saber que hasta ahora empezaba a transitar uno de los caminos más desafiantes a sus escasos 47 años de edad.


Luego de 18 días confinado en su casa y sin producir para el sustento de su familia, decidió salir a trabajar como de costumbre, pero no se imaginaba que esos serían los últimos rayos de luz que sus ojos verían. De manera paulatina y en cinco horas perdió la vista.


La situación como está tan difícil y ahora se dañó el televisor, porque escuchaba el televisor más no lo veía


Alexander no emprendió esta batalla solo, también lo hicieron los médicos que, por primera vez en medio de una pandemia, conocieron una de las excepcionales e implacables huellas del virus.


“Ellos hicieron junta médica, porque un comentario que salió de los mismos doctores fue: nos tiene locos”, relató.


Con la esperanza de devolverle la visión, los médicos apostaron por diferentes tratamientos, sin embargo, ninguno de ellos logró el propósito esperado.


Alexander repite una y otra vez el diagnóstico que dio un giro abrupto e inesperado a su vida, neuritis óptica biateral asociada a infección por covid-19. Este podría ser el tercer caso en el mundo con características similares.


“Ellos decían que esto era consecuencia pos covid, que éramos tres casos. Los médicos dijeron que habían investigado y encontraron tres casos en el mundo; el primero en Wuhan, Reino Unido y este que no se había reportado”, manifestó.


Después de 4 meses, y como un hecho de misericordia divina, Alexander apenas ha logrado identificar su propia sombra. Pero. aunque su visión no regresa, Angie dejó su trabajo para convertirse en la luz de los ojos de su papá.


“Yo le dije a él que como un día el me había enseñado a caminar y había estado conmigo, yo no lo iba a dejar solo en estos momentos. Que, si tenía que cambiar mi vida por él, lo iba a hacer”, dijo Angie.


En medio del dolor, sigue buscando respuestas. “Necesito ayuda de los médicos, si ellos me dan la espalada que son los que más saben, yo cómo voy a ayudar a mi papá”.


“Extraño saber que era feliz, no lo sabía. Eso extraño”.


Alexander aguarda en la comunidad médica para que su caso sea estudiado, mientras tanto se abriga con los recuerdos del pasado.