viernes, 12 de febrero de 2021

La masacre la cometió 'Lucho Bertel' no 'Lucho Vertel', estuvo en la cárcel sin ser culpable



Luis Felipe Vertel es de esos colombianos que por cosas del destino terminó en una cárcel del país por tener un homónimo.


El calvario de este hombre comenzó en el ocaso de 1994, cuando a una  finca, ubicada en San Pedro de Urabá, hombres armados llegaron y al no encontrar al propietario de la misma, Alejandro Padilla Guerra, se llevaron retenidos a tres de sus hijos y a un trabajador. Unos días más tarde los cuerpos fueron hallados descuartizados.


La familia Padilla Ortega aterrorizada por el hecho decidió empacar sus maletas y con lo poco que tenían se trasladaron a la vereda Morrocoy, zona rural de San Pelayo, a más de 110 kilómetros de la tragedia. Sin embargo, eso no fue obstáculo para que tres años y seis meses después los asesinos llegaran a 'terminar la tarea': exterminar a la familia.


Y en efecto, el 19 de mayo de 1997 un grupo de al menos cinco sujetos fuertemente armados llegó a la vivienda de los Padilla Ortega y luego de incinerarla remataron con tiros a quienes se encontraban en el lugar. El resultado de ese acto demencial fue de seis personas asesinadas. Además de Alejandro Padilla, de 50 años, también cayeron en la masacre, Edilberto Enrique Contreras, de 32 años; Olfadys del Carmen Contreras Padilla, de 10 años; Evangelina Ortega, de 45; Animamad Padilla Díaz, de 12 años y Alejandro Padilla Ortega, de 18 años.


Lograron escapar de las manos de los criminales Anuar Padilla Díaz, Elena Padilla y Alejandra Padilla Guerra.


¿Lucho Vertel o Lucho Bertel?

Uno de los hijos sobrevivientes de la familia Padilla Ortega, Sofanor, acudió a las autoridades y señaló a los paramilitares de haber cometido las dos masacres, que a la postre se llevó a 11 de sus familiares. Y en sus denuncias  señaló que tuvieron problemas con un vecino a quien se le conocía como Lucho Vertel o Bertel y que junto a uno de sus hijos eran miembros de las autodefensas, que para la época de los hechos dominaban ese sector del Urabá antioqueño. Esas denuncias le costaron a Sofanor caer asesinado ante los verdugos del clan familiar.


Con la información recibida, la Fiscalía General inició la investigación y Luis Felipe Vertel Urango terminó sindicado de las masacres. Sin conocer de este proceso judicial, el jornalero fue condenado como reo ausente a 40 años de cárcel, esto a mediados del año 2007.


El 10 de febrero de 2015 y cuando desprevenidamente se trasladaba por la vía que del municipio de Valencia conduce a San Pedro de Urabá, en un puesto de control policial, el mundo 'se le vino encima' a Vertel Durango. Al momento de verificar sus antecedentes judiciales los agentes le notificaron que tenía una orden de captura por los delitos de homicidio, hurto calificado y agravado, conformación de grupos ilegales con fines de homicidio y concierto para delinquir.


Era Bertel, no Vertel

Muchos campesinos en los momentos difíciles evocan esa frase "Dios no abandona a sus hijos", y eso fue lo que sucedió con Luis Felipe Vertel Urango.  Un amigo de infancia y hoy un reconocido médico de Valencia, Alfredo Argumedo González, se la jugó por su inocencia.


Ayer, el abogado William Quintero Villarreal le dijo a El Meridiano que el médico lo contactó para revisar el caso y luego de varias investigaciones e indagaciones llegó a la conclusión de que el campesino era inocente. "Instauramos una tutela en la Corte Constitucional y la fallaron en contra, pero seguimos insistiendo sin suerte", señaló el reconocido jurista.


Hubo dos testimonios claves que permitieron que el caso se reabriera, pero ya en manos de otro abogado se confirmó que el sindicado no tenía ninguna responsabilidad en los hechos.


Una de esas versiones vino de parte de una hermana de Alejandro Padilla Guerra, quien reconoció ante la justicia que su familiar tuvo diferencias con Luis Bertel Durango, problema que se originó por el robo que este le hizo de 20 reses. Este personaje, quien sí  era vecino de Padilla Ortega, en la región se conocía como 'El Compadre' o 'Lucho Bertel'.


Un testimonio similar entregó a mediados de 2016 Jesús Ignacio Roldán, conocido en las autodefensas como 'Monoleche', quien bajo juramento en una notaría de Montería reveló que la persona que tenía relaciones con ese grupo era Luis Bertel Durango y que Luis Felipe Vertel Urango "nunca fue militante de esa organización".


En libertad

Luis Felipe Vertel Urango estuvo preso en la cárcel Las Mercedes de Montería, pero parte de su condena la cumplió en la cárcel de máxima seguridad de Cómbita, Boyacá, pero en las últimas horas recibió su boleta de libertad en la cárcel San Isidro, de Popayán.


El jornalero, quien hoy tiene 56 años y sufrió los yerros de la justicia, regresó ayer a Córdoba.

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