sábado, 30 de enero de 2021

Le desaparecieron a su bebé y le entregaron un ataúd lleno de pañales



La Fiscalía 34 de Santa Marta ordenó la exhumación del cuerpo de un bebé recién nacido como respuesta a la denuncia presentada por una mujer que asegura que su hijo no esta muerto, como se lo informó la clínica que atendió su parto en la capital del Magdalena.

Este 26 de enero, miembros del grupo de criminalística del CTI llegaron al cementerio San Jacinto de Gaira y practicaron la diligencia judicial que dejó más incertidumbre en la adolorida madre de 23 años.

Dana Manjarrés Vega, protagonista de esta historia, dijo que estando presente en la diligencia judicial se percató que en el pequeño féretro no había restos óseos sino solamente pañales y jeringas.

“Nada más han pasado cinco meses. Sin embargo, por más que el cuerpo se fuera desintegrando, no habían rastros del cráneo o un hueso, solo plásticos y jeringas”, relató la mujer.

El personal de la Fiscalía que practicó la exhumación tomó los elementos hallados en el féretro, pero le informó a la familia que solo hasta dentro de 15 días entregará un dictamen concreto del resultado.

“No sé lo qué pasa, no entiendo nada. Mi corazón de madre me dice que mi bebé no ha muerto y yo solo quiero que se sepa la verdad para que termine esta pesadilla sin fin”, expresó Daña.

Lo que sucedió

Las dudas sobre el fallecimiento de su hijo recién nacido se generaron a raíz de varias inconsistencias en la manera como procedió la clínica desde el momento del parto en el mes julio hasta cuando informaron semanas después sobre el deceso de la criatura.

Dana expresó que ninguno pudo ver o conocer nunca a la criatura por el estado de salud que presentaron ella y su bebé que nació prematuro. Ambos fueron ingresados a una Unidad de Cuidados Intensivos, y aunque 12 días después Dana logró recuperarse satisfactoriamente, su hijo no corrió la misma suerte y -según dictamen médico- murió por complicaciones físicas.

La tía -que ante la ausencia de la madre que estaba hospitalizada- decidió abrir el féretro en el que entregaron la criatura, dijo que solo había visto bolsas blancas y cuando palpó su interior; no sintió ningún cuerpo.

La angustia ha permanecido durante casi seis meses en la joven madre, a quien incluso la ayuda psicológica que le brindó la clínica por el deceso de su hijo le causó más afectación que tranquilidad.

“Me preguntó por mi estado de salud; yo le comenté que estaba muy triste y ella me dice que si era porque no me habían entregado a mi hijo de UCI. Le respondí que mi hijo no estaba hospitalizado sino muerto, entonces me colgó”, relató.

Adicionalmente, la clínica le reportó un certificado de nacido vivo con un número, mientras que a la Superintendencia de Salud -ante la cual instauró la queja por el caso- le reportaron un número distinto.

“Además, el 15 de julio a mi hijo supuestamente le practicaron una prueba covid-19 que salió negativa, como va a ser posible si para esa fecha él ya estaba sepultado, ¿a quién le hicieron la prueba?”, pregunta la mujer.

La mujer continuará por ahora a la espera de los resultados que arroje el examen que practicará Medicina alegal y que le ayudarán a tener seguridad de lo qué pasó mientras ella se encontraba en coma inducido en una UCI.

Mientras tanto, la clínica El Prado -involucrada en este caso- se niega a pronunciarse sobre lo que sucedió y entregar una explicación a lo que expone la madre.

BUSQUEDAS TOP

TOP BUSQUEDAS