domingo, 25 de octubre de 2020

Pareja de médicos que salvaron vidas durante 40 años mueren de COVID-19

Adriana Cheble y Gustavo Salemme, una pareja de médicos que salvaron vidas durante 40 años, murieron por coronavirus con tan solo una semana de diferencia en Córdoba, Argentina. Su hijo Matías contó a Infobae la historia de amor que ni la muerte logró separar.

Tenían 62 y 67 años respectivamente. Él era especialista en Diagnóstico por Imágenes y médico laboral; ella, médica clínica y auditora médica. Desde que inició la pandemia en el país, ambos se enfrascaron en una lucha constante para atender a pacientes con la COVID-19.

Lamentablemente, como sucedió con muchos trabajadores de la salud, el matrimonio contrajo la enfermedad. Primero se infectó Adriana, después Gustavo; pasaron días y su salud se fue deteriorando, hasta que él falleció el viernes 9 de octubre y ella, el viernes 16.

“Al principio se aislaron en su casa. Después, como empezaron con insuficiencia respiratoria, se internaron en el Hospital Privado, donde trabajaba mamá”, recuerda Matías acerca de lo que ocurrió el viernes 25 de setiembre.

Cuatro décadas de amor

Gustavo y Adriana se conocieron cuando eran adolescentes y estudiaron la carrera de Medicina juntos. Para pagarse los estudios, ellos trabajaban en un colegio de Córdoba; él como secretario y ella como auxiliar de niños.

Cuando se recibieron como médicos, ellos se entregaron por completo a su profesión. “Cuando fue el brote de cólera se fueron a trabajar al Norte. Papá compró una filmadora y registró lo que pasaba con la idea de armar un documental. Tenían mucha vocación y amor por el prójimo”, sostiene el hijo mayor de los Salemme.

Al enterarse que sus padres se contagiaron de COVID-19, Matías se encargó de su cuidado. “Mi hermana está embarazada y mi hermano menor, como vivía con ellos, también se contagió. Fui el único de la familia que no se tuvo que aislar”, enfatiza.

Su papá entró en terapia intensiva y lo siguió su mamá. “Mis viejos estaban casados hace 40 años. Nacieron para estar juntos y se fueron juntos. No podía suceder de otra forma”, cuenta.

La COVID-19 no es un juego
Matías al compartir la historia de sus padres en las redes sociales, pretende generar conciencia social para no bajar la guardia en esta época en que se necesita el “cuidado de uno mismo y del prójimo. Es un trabajo que tenemos que hacer entre todos”, apunta.

“Más allá de lo que creas de la pandemia, de la cuarentena y de las restricciones, estés de acuerdo con el Gobierno o no, yo te puedo decir que el virus existe y si te toca es cruel. Puedes perder al ser más amado en cuestión de días. A mí se me murieron mis viejos con una semana de diferencia. El certificado de defunción dice COVID-19”, finalizó Matías

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