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Francia pone en práctica la pulsera de alejamiento contra hombres violentos

La pulsera anti-acercamiento, que debe mantener a los esposos violentos lejos de sus víctimas, entra en vigor este viernes. Las asociaciones defienden el dispositivo aunque lo consideran insuficiente.

Desde principios de año, 66 mujeres han fallecido por los golpes de su cónyuge o ex cónyuge en Francia, según el recuento diario de la asociación 'Feminicidios por compañero o ex' (46 según la agencia AFP). En 2019, eran 146 según cifras oficiales, más que en 2018 cuando las víctimas llegaron a las 121.

Para luchar contra este flagelo, el gobierno francés ha decidido colocar a los cónyuges o ex cónyuges un brazalete anti-acercamiento (BAR, por sus siglas en francés). La herramienta fue adoptada por el Parlamento el 18 de diciembre de 2019 al concluir el Grenelle, o reflexión sobre la violencia de género entre el gobierno francés y las asociaciones de apoyo a las víctimas.

La pulsera debe entrar en vigor este viernes 25 de septiembre, tras la publicación del decreto este jueves en el Diario Oficial.

Reclamado hace años, este dispositivo permite geolocalizar a los hombres culpables de violencia y activar un sistema de alerta cuando se acercan a su víctima.

Como un gran reloj inteligente

El brazalete anti-acercamiento, se parece a un gran reloj inteligente, que se coloca en la muñeca del agresor y funciona con tecnología GPS. La víctima debe llevar otro dispositivo de manera permanente que le permitirá ser geolocalizada también. El juez es quien decide el perímetro de alejamiento.

Si el violento cruza la línea de seguridad o se acerca al domicilio o lugar de trabajo de la víctima, recibe una alerta pidiéndole que se aleje. Si la pareja (o expareja) ignora esta primera señal, se notifica inmediatamente a un centro de control de dispositivos que alerta a la policía.

Cada aparato tiene una batería que dura 48 horas y que debe ser cargada por el portador. "Si no lo hace comete un delito", explicó a la radio France Inter Isabelle Rome, que trabaja en la oficina de la igualdad de género.

No olvidar el "apoyo a las víctimas"

Ya hay cerca de mil pulseras disponibles que serán entregadas de manera gradual, considerando cada caso. Al comienzo operarán solo en cinco jurisdicciones (Angulema, Bobigny, Douai, Pontoise y Aix-en-Provence), como una prueba piloto antes de ponerlos en práctica en toda Francia el 31 de diciembre.

No obstante, las asociaciones temen que el despliegue del sistema tome más tiempo. En un comunicado de prensa, la federación France Victimes -asociación de ayuda a las víctimas de violencia- dijo "dar la bienvenida a la implementación de este dispositivo", pero advirtió que no se debe "olvidar el apoyo a las víctimas beneficiarias de esta protección", sobre todo en el tiempo de espera.

“Las víctimas no pueden quedarse solas y deben ser atendidas y acompañadas durante la implementación de esta medida (hasta seis meses, o incluso dos años en caso de prórroga)”, insistió el grupo.

El brazalete puede imponerse a un agresor por decisión de un juez, ya sea durante el proceso judicial o en caso de una condena. Pero la gran novedad es que puede ser impuesto también por un juez de familia, dentro de un proceso civil en que una mujer denuncia violencia y es considerada en peligro.

En este caso, será necesario pedir al cónyuge un acuerdo antes de colocar la pulsera. Si se niega, el juez podrá remitir el asunto a la fiscalía para abrir una investigación penal.

La asociación feminista 'Feminicidios por compañero o ex' también está "satisfecha con el dispositivo, pero no con las condiciones de su aplicación". "¿Vamos a preguntarle a un violento si acepta ser limitado en sus movimientos? Es una pena", reaccionó a France 24 una de los administradoras de la entidad, que prefirió permanecer en el anonimato.

“El dispositivo debe imponerse de facto tan pronto como se haya presentado una denuncia y las palizas probadas por un médico forense y una baja médica por ITT (Incapacidad temporal para el trabajo)", agregó.

Durante el Grenelle, esta asociación defendió también la expulsión del domicilio conyugal del agresor y la retirada de la patria potestad para el progenitor violento, pero esas medidas no fueron aceptadas.

"¿Qué pasará durante el tiempo de la investigación penal?", se preguntó. “Las víctimas permanecerán enclaustradas en casa, con el miedo en el estómago, mientras esperan que se dicte sentencia. No tomamos suficientemente en cuenta lo que genera el miedo en las víctimas. Ya no pueden trabajar, ya no pueden salir de su casa, crían a sus hijos con miedo en el estómago”, enumeró la activista, que advirtió que “la sanción queda del lado de la víctima y no del imputado”. "Este es un primer paso, pero tenemos que ir más allá", concluyó.

La pulsera anti-reconciliación ya se utiliza en España desde hace doce años: ninguna mujer con este brazalete ha sido asesinada por su excompañero. Allí unos 1150 autores de actos de violencia llevan pulseras de este tipo. Entre 2009 y 2017 se registraron algo más de un millón de denuncias de violencia doméstica. El número de mujeres asesinadas pasó de 76 en 2008 a 47 en 2018.

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